De vez en cuando es importante parar y darnos tiempo para resetearnos y desconectarnos (incluso digitalmente) de lo exterior.

Mi propuesta es conectarnos con nosotros mismos; esto supone escucharnos y ver si nos sentimos cómodos con el lugar que ocupamos, poder reaprender y aceptar el estrés natural de la vida, acompañar el paso de los días y no que transcurran sin darnos cuenta, y poner en práctica eso que es vivir en el presente.

A veces necesitamos unas horas, y otras días. Cada uno de nosotros decidimos cómo nos atendemos, pero es necesario para la salud comprometernos con nosotros y dedicarnos tiempo. Algunos lo hacen mientras hacen deporte, otros en terapia, algunos dando largos paseos, leyendo, dibujando o escribiendo… cada uno encuentra su manera, eso sí, hablo de algo más: parar de hacer otras cosas y pensarnos y sentirnos.

Y no te vengas con excusas de que tienes mucho lío y poco tiempo, porque puede ser una resistencia a encontrarte contigo.

Yo finalmente pude parar y, por fin, resituarme como jefa de mi vida; entre varios cambios y novedades, he decidido acoger la llegada de este espacio en la web, y voy a comenzar compartiendo el objetivo que me marco en este blog.

Se me ocurre que podría describirlo como alternativa y acción para despastillar y difundir información relacionada con la salud y el bienestar, desde una perspectiva como profesional de la psicología. Lo imagino como un espacio para replantear creencias, permitiendo poner en duda ideas y acoger otras miradas posibles.

Será un espacio compartido a otras compañeras que quieran contarnos otras perspectivas sobre el cuidado de la salud, la prevención y el bienestar.

Porque la realidad es inmensamente más grande de lo que estamos habituados o elegimos pensar, y quizá sea cuestión de ponernos en otra mirada y adquirir otra perspectiva de lo que nos pasa y así, a lo mejor, nos empezará a pasar de otra manera…

¿Y si pruebas a parar y encontrarte contigo?